¡Oh, qué  dulce primavera!

 

El sol acariciaba mi piel,

Un gorrión disfrutaba su miel,

Mis manos estaban sudando,

Mi corazón estaba casi explotando,

Mi alma se encontraba suspendida,

Y el bosque estaba lleno de vida:

Fue un triunfo de la paciencia,

Ese dia cuando perdi mi inocencia,

Bajo esa preciosa palmera,

¡Oh, qué  dulce primavera!

 

 

Poema por Lucio Muñoz

Vancouver, BC, Canada

March 01, 2009